Es de verdad
Las princesas no eligen donde nacen. Como todo lo que hacen, lo hacen porque si y es maravilloso. Unas nacen en Suecia o Ghana y otras en Grecia. Algunas en Dinamarca y otras en Juslibol. No es importante su origen porque su destino es siempre único. No llevan corona ni sequito. Pero es impensable no notar su presencia.
Nunca les preguntes de donde vienen. Lo que hay que hacer es observar hacia donde van. El horizonte no es su destino es solo su foto de perfil.
Ahora viene lo divertido. Todos piensan que son perfectas. Lo son eso es innegable. Pero no lo son en el sentido que muchos creen. Lo son porque todo lo que tocan es mágico y no porque no comentan errores. Si no cometiésen errores no serian perfectas, simplemente serian aburridas.
Yo tengo la suerte de conocer a una. Seré sincero, la he llegado a abrazarla.
Tienen un problema y yo lo conozco. Nadie las comprende. Su mente, su imaginación y su realidad viaja a años luz mientras la nuestra, la del resto de torpes, va en triciclo. Así que todo lo que hacen parece extraño o raro, cuando realmente es mágico.
¿Os he dicho ya qué yo he abrazado a una? Os voy a hacer una confesión. ¡La he besado! No se si soy lo suficientemente bueno para ella pero yo lo he hecho.
El tatuaje en mi mente y en mi corazón es y será eterno.
Todo esto no os lo cuento por nada. Os lo digo para que aprovechéis la ocasión. Si os roza una o veis una de cerca, respetarla pero sobre todo adolararla. Porque además de imperfectamente perfectas son divertidas y salvajes. Son PRINCESAS pero son de verdad.

Comentarios
Publicar un comentario